miércoles, 13 de septiembre de 2017

Por Siempre Pablo.

Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto nace en Parral el 12 de julio de 1904. Hijo de don José del Carmen Reyes, de ojos azules muy lindos, dicen, socarrón, la misma risa de Pablo, agricultor de viñedos, trabajador de los diques de Talcahuano y ferroviario en Temuco. La madre, doña Rosa Neftalí Basoalto Opazo, de quien el niño hereda el nombre, era profesora en Parral. Se casa de treinta y ocho años y muere de treinta y nueve, consumida por la tuberculosis, al mes de nacer el hijo, como destinada a cumplir su misión y morir.
"Cuando nací mi madre se moría";   "Madre, he llegado tarde para besarte / para que con tus manos me bendigas", dirá el niño en sus primeros poemas, buscando la imagen de la madre que sólo conoce a través de una vieja fotografía encontrada en un baúl de los Mason, sus vecinos de Temuco. "Era una señora vestida de negro, delgada y pensativa. Me han dicho que escribía versos, pero nuncal los vi, sino aquel hermoso retrato".

El Primer Poema

El padre se casa en segundas nupcias con doña Trinidad Candia Marverde. Era diligente y dulce, tenía sentido del humor campesino, una bondad activa e infatigable. No puede nombrarla madrastra. Ella es su "Mamadre": "Mi boca tiembla para definirte/ porque apenas/ abrí el entendimiento/ vi la bondad vestida de pobre trapo oscuro". También ahora pertenecen a este nuevo hogar sus hermanos Laurita y Rodolfo. Atrás quedó Parral como recuerdo vago, blanco y polvoriento. Es Temuco, su geografía: lluvias, bosques, madera, pájaros, insectos cogidos por los ojos hacia el arca de su curiosidad desmedida. Y son de Temuco las tiendas identificadas con objetos inmensos: zapatos, serruchos, caballos, llaves, olletas para los que no saben leer. Ciudad de incendios, las casas de madera no están preparadas para el verano. Allí entra al Liceo, sus compañeros de apellidos extranjeros "iguales entre los Aracenas y los Ramírez y los Reyes, brillaban con luz oscura los apellidos araucanos olorosos a madera y agua: Melivilus, Catrileos." Y los primeros amores, "los purísimos", ls primeras lecturas: Buffalo Bill, Salgari, y la señora que llegó de las regiones australes con vestidos muy largos y zapatos de taco bajo. Era la nueva directora del Liceo de Niñas...se llamaba Gabriela Mistral. De allí también nace el primer poema "habiendo apenas aprendido a escribir sentí una vez una intensa emoción y tracé unas cuantas palabras semirrimadas, pero extrañas a mí, diferentes del lenguaje diario. Las puse en limpio en un papel, preos de una ansiedad profunda, d un sentimiento hasta entonces desconocido, especie de angustia y tristeza...completamente incapaz de juzgar mi primera producción, se la llevé a mis padres...Les alargué el papel con las líneas, tembloroso aún con la primera visita de la inspiración. Mi padre, distraídamente  lo tomó en sus manos, distraídamente lo leyó, distraídamente me lo devolvió, diciéndome: ¿De dónde lo copiaste?."
El padre quiere para su hijo una carrera dignísima para que se gane la vida. Que sea profesor. La poesía no cabe en su mundo. El muchacho cambia su nombre para poder publicar en diarios y revistas. Renuncia a la herencia de su madre, de Neftalí se va a "Pablo" por le gusta el sonido y "Neruda", tomado del poeta checo Jan Neruda.
Un día el muchacho de tierras adentro conoce el mar: "cuando  estuve por primera vez frente al océano quede sobrecogido. Allí entre dos grandes cerros (el Huilque y el Maule) se desarrollaba la furia del mar. No era sólo las inmensas olas nevadas que se levantaban a muchos metros de altura sobre nuestras cabezas, sino un estruendo de corazón colosal, la palpitación del universo".
Desde entonces el mar es su obsesión. El grumete recoge las olas, la espuma, las costas, caracolas marinas, peces que van cayendo en el continente de su arca. Ya sus cuadernos están llenos de poemas que guarda celosamente su hermana Laura. Algunos arrancan de sus páginas y asoman tímidos en el diario "La Mañana" de Temucho; "Corre-Vuela" (Santiago); "Siembra" (Valparaíso); "Revista Cultural" (Valdivia); "Asteroides" (Cauquenes); "Ratos Ilustrados" (Chillán); "Selva Austral" (Temuco).

El Tren Nocturno
Y llega el momento de dejar la casa paterna con la cabeza "llena de libros, de sueños y de poemas que zumbaban como abejas...con el indispensable traje negro de poeta, delgadísimo y afilado como un cuchillo, entré en la tercera clase del tren nocturno que tardaba un día y una noche interminables en llegar a Santiago". La mano del padre lo despide en la estación como empujándolo a un destino en el magisterio, mientras él se ve conquistando la capital literaria.
En Santiago, divide su vida entre el Pedagógico de la Universidad de Chile donde se nutre de la cultura, se relaciona con intelectuales, con poetas y semipoetas, y su otra vida, su otra realidad de muchacho provinciano pobre, de penurias y hambre. En una pensión de la calle Maruri, desde los crepúsculos hasta los amaneceres, comienza a estructurar su primer libro. Mira por el balcón "el cielo embanderado de verde y carmín, la desolación de los techos suburbanos amenazados por el incendio del cielo".

La Bohemia
En las noches se reúnen los poetas en largas conversaciones enredadas en versos hasta la madrugada. Del frío se defiende con una capa que ferrocarriles proveía a su padre, "de grueso paño gris. Yo la destiné a la poesía". Implanta la moda y todos la usan. Los estudios se postergan y las horas son ocupadas escribiendo poemas en su pobre habitación. Se acerca a la Federación de Estudiantes; la capital le aporta amigos: Alberto Rojas Giménez, Romeo Murga, Tomás Lago, Orlando Oyarzún y tantos otros. El Pedagógico lo presenta a "Marisombra", la sensual niña de la "boina fris", inspiradora de parte del libro en que trabaja. Gana el Primer Premio del concurso de los Juegos Florares por su poema "Canción de la Fiesta". Termina su libreo junto a poemas de intensa desolación ( "Farewell", "El Castillo Maldito", "Tengo Miedo") hay otros de generosa actitud social con la confianza en la palabra poética como transformadora de la realidad. Se publica con el nombre de "Crepusculario" en 1923 cuando Pablo Neruda cuenta con apenas diecinueve años, pero ya el futuro capitán echa a andar las usinas de su barco. Siente que la costas de "Crepusculario" está quedando atrás y se columbran adelante "El Hondero Entusiasta", los "Veinte Poemas de Amor", "Tentativa del Hombre Infinito" y tantos otros...Pero eso forma parte de otra etapa.

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